
Como el sol, que alimenta y llena de luz mis días, Tú me das lo que necesito.
Porque el camino es duro a veces y no alcanzo a entender tus intenciones, no retires de mi tu Gracia y concédeme el valor y el discernimiento necesarios para afrontarlo y comprenderlo.
Aunque a veces tu Gracia viene revestida de dolor, yo sé que Tú me das aquello que necesito.
Permíteme vivir esa vida alegre y despreocupada del que sabe que ha puesto en Ti su alma.
Si Tú me das siempre lo que necesito, en cada momento de mi vida habrá una enseñanza, una oportunidad de subir un peldaño en la larga escalera que me conduce a Ti.
Porque el camino es duro a veces y no alcanzo a entender tus intenciones, no retires de mi tu Gracia y concédeme el valor y el discernimiento necesarios para afrontarlo y comprenderlo.
Aunque a veces tu Gracia viene revestida de dolor, yo sé que Tú me das aquello que necesito.
Permíteme vivir esa vida alegre y despreocupada del que sabe que ha puesto en Ti su alma.
Si Tú me das siempre lo que necesito, en cada momento de mi vida habrá una enseñanza, una oportunidad de subir un peldaño en la larga escalera que me conduce a Ti.