martes, 9 de junio de 2009

LLEGARÁ UN DÍA


LLegará un día en el que las repuestas vendrán a ti. Cuando tus ojos y tus sentidos estén abiertos a la vida y comprendas la maravilla que hay en ella. Cuando el amor dibuje una sonrisa que ni la fatiga ni el odio ajenos puedan desdibujarla. Cuando seas solícito y atento con todos. Cuando no esperes nada a cambio de darlo tú todo. Cuando las lágrimas asomen a tu rostro con frecuencia. Cuando veas a Dios en tu hermano y en todas y cada una de las criaturas de la Tierra. Cuando no tengas necesidad de perdonar porque nada te pueda ofender. Cuando tu mirada deprenda un brillo especial. Cuando tu trato sea amable y considerado. Cuando no soportes el dolor ajeno sin hacer nada. Cuando seas capaz de elevarte y trascender tu circunstancia.


Llegará ese día, pero no vendrá a ti, sin más. Deberás buscarlo amanecer tras amanecer, luna tras luna. Cuando todos duerman, tú persistirás en tu búsqueda. Jornadas de esfuerzo sin aparente recompensa en las que sólo tu voluntad te impulsará a avanzar en el desierto.