martes, 28 de diciembre de 2010

A CHRISTMAS SONG





Once in Royal David's City stood a lowly cattle shed,
where a mother laid her baby.
You'd do well to remember the things He later said.When you're stuffing yourselves at the Christmas parties,
you'll laugh when I tell you to take a running jump.
You're missing the point I'm sure does not need making;that Christmas spirit is not what you drink.So how can you laugh when your own mother's hungry
and how can you smile when the reasons for smiling are wrong?
And if I messed up your thoughtless pleasures,
remember, if you wish, this is just a Christmas song.

domingo, 28 de noviembre de 2010

EL ERMITAÑO

Huye del mundo y se refugia en lo más recóndito del bosque. Allá donde el alma se funde con la naturaleza en perfecta sintonía. No espera nada de los hombres, él ya lo ha entregado todo. Atrás dejó comodidades, bienes y seres queridos y se entrega solo a su rutina diaria, a su miseria y a su gloria. Engalana su cueva con aquello que la naturaleza le presta y se lo ofrece todo a Dios. Reza. Nada le perturba. Sólo los ruidos de la naturaleza acompasan la levedad de su respiración, dejando que su mente se funda con la Divinidad. Se sutenta con aquello a lo que sus manos alcanzan. Nadie le molesta. Se entrega con devocióna a su práctica sin que nada le pueda distraer. Su consciencia se eleva sobre la realidad mundana sin que nada lo perturbe. Ahora, practicar mauna es fácil, sin nadie a quien hablar. Aquí Ahimsa cobra todo su sentido y la violencia queda lejos, allá de donde partió.

Qué decisión más difícil, marchar y dejarlo todo. Pero cúan fácil resulta todo a partir de entonces. Se pierde un hombre para la civilización y el mundo espiritual incorpora un sabio liberado. Qué difícil seguir el camino de la realización sin abandonar este mundo. Sin decir no a tus obligaciones. Sacando adelante una familia. Hostigado por el trabajo o por la falta de él, las prisas y la vorágine del mundo. Encarando la hostilidad día a día. Seguir cuando el cansancio te doblega pero tu espíritu te impulsa a continuar tu práctica.

Contando con la incomprensión de todos y con la aparente ayuda de nadie, llegará un día en que tu naturaleza cambie. Es entonces cuando podrás transformar tu realidad, llevando luz allá donde vayas. Un aura de amor te envolverá e irradiará a todos en benéfico abrazo. Eso es lo que Babaji quiere, hombres y mujeres de familia que transformen el mundo.

lunes, 25 de octubre de 2010

EL TEMPLO DE LOS HOMBRES


Me hablas de religión. De lo importante que resulta atender los asuntos del alma. Me repites que no sólo de pan vive el hombre. Que también hay que alimentar el espíritu. Y me dices que es aquí en el templo donde debo nutrirme con la palabra de Dios. Aquí es donde vive Él. Donde puede escuchar mis rogativas. Su reino.


Nunca vi a Dios en ningún templo. Jamás sentí su presencia. Ni tampoco la vi reflejada en los rostros de los que allí acuden. Sin embargo, sí he seguido las evoluciones del ego en multitud de devotos. ¿A qué acuden allí? Quieren salvarse a ellos mismos. Quieren que Él los atienda. Sólo a ellos.

Sé que me equivoco. Que allí también está Dios. Y en ellos. ¿Es que acaso no son esencia de la misma cosa? Él y ellos, yo mismo. Pero, ¿por qué rezar a un dios de madera cuando se deja al Dios vivo fuera, desnudo y hambriento? ¿Qué motivación tiene el pasar cuentas del rosario imbuido en vacíos ritos cuando el rito divino está en mezclarte con tus hermanos y masticar el polvo del camino, atemperar el lamento del que sufre y compartir el sudor del duro trabajo diario? Si no has visto a Dios en sus rostros, si no has sentido su presencia en el prójimo, no pierdas el tiempo yendo a rezar al templo. No le abrumes con las peticiones que surgen de tu ser vital. Él no está allí para escuchar a tu ego.

jueves, 9 de septiembre de 2010

FELICIDAD SIN CAUSA


Tu meta debe ser mantener una inmutable disposición de ánimo, ser puro y gentil, y estar feliz en todas las circunstancias. Es tu meta aferrarte a la rectitud y vivir en buena voluntad. Debes desrrollar gentileza, humildad, coraje, cortesía, tolerancia y un corazón que perdona y un amor cósmico. La indicación infalible de que un hombre se ha conquistado a sí mismo es una ininterrumpida dulzura de conducta. Éste es el signo de la sabiduría. Ésta es la prueba práctica de la posesión de la verdad. Éste debe ser tu ideal.

(De La llave maestra de Babaji para todos los males).


La meta de todo ser humano es la felicidad pero, a menudo, el hombre basa su consecución en ver colmadas sus aspiraciones, deseos y apetencias del mundo de los sentidos. Esta felicidad es efímera y crea más insatisfacción, frustración y estados de ánimo depresivos cuando, una vez colmadas las apetencias, nuestra naturaleza nos impele a buscar otras satisfacciones que, circunstancialmente, no llegan. En otros casos, la vida nos depara momentos amargos, pérdidas y circunstancias dolorosas. Estamos siendo probados. La Divinidad trae a nosotros esas experiencias para que las resolvamos correctamente y limpiemos las impurezas de nuestra mente (moksha). Son manifestaciones de la Gracia divina para alcanzar nuestra liberación. ¿No te has fijado que determinadas circunstancias de la vida que no han sido resueltas satisfactoriamente en el pasado, se vuelven a presentar en el futuro? El karma no ha sido gastado y se te da una nueva oportunidad para hacer lo correcto (dharma). Porque la Gracia no sólo desciende a través de circunstancias placenteras. Nos trae lo que en cada momento nuestro Ser necesita para su liberación.


En cualquier caso, somos lo que pensamos. Y no atraemos hacia nosotros nuestras apetencias y deseos, por mucho que pidamos o recemos, sino que las circunstancias de nuestro entorno se moldean conforme a nuestros pensamientos y nuestras acciones. Nos rebelamos constantemente insatisfechos contra las circunstancias externas. Pero, a la vez, estamos nutriendo internamente la causa de esas circunstancias dentro de nuestro corazón al no alinear nuestros pensamientos y acciones con nuestros deseos. Mejoraos a vosotros mismos y las circunstancias no podrán sino mejorarse a sí mismas.


Rechaza desde ahora mismo cada pensamiento amargo, negativo, engañoso e indolente. Destierra pensamientos impuros, retorcidos y cobardes. A cambio, bombardea constantemente tu mente con pensamientos amables, positivos, esperanzados, elevados y divinos. Rechaza también cualquier preocupación por cómo se resolverán tus cosas en este mundo y deja que de eso se ocupe la Divinidad. Tu cara debe brillar y el destello de tu mirada debe alumbrar con una imperturbable sonrisa tu caminar por el mundo.

jueves, 10 de junio de 2010

EN LAS PLAYAS DE INFINITOS MUNDOS


En las playas de infinitos mundos se reúnen los niños.

El cielo ilimitado se inmoviliza arriba y el agua removida se muestra bulliciosa. En las playas de infinitos mundos se reúnen los niños entre bailes y gritos.

Levantan castillos de arena y juegan con las conchas vacías...

Los pescadores se sumergen a la busca de perlas y los comerciantes navegan en sus barcos, mientras los niños recogen piedrecitas y las tiran de nuevo. No buscan tesoros enterrados ni saben cómo se echan las redes...

En las playas de infinitos mundos se reúnen los niños. Ronda la tempestad por el cielo sin rutas, naufragan los barcos en el mar sin caminos, anda suelta la muerte, pero los niños juegan. (R. Tagore)



Son ajenos al carácter especulativo, calculador de los mayores. Sus mentes son honestas, libres, directas, sin dobleces. Lo dan todo o nada, pero no especulan con el resultado. Cuando lo hagan, ya habrán crecido. Serán hombres y mujeres de este mundo.

En las playas de infinitos mundos los niños juegan, mientras los hombres buscan mundos con los que especular.

Por eso, cuando te asomas a los ojos de un niño que te interroga por qué los mayores no dejan los enredos de la realidad que han creado y, simplemente, juegan en su playa, como niños, estando presentes, siendo conscientes del mundo y no especulando sobre él, sólo puedes decir: no intentes comprender, ve y juega en la playa, disfruta el momento, mañana será tarde.

lunes, 15 de marzo de 2010

RESPUESTAS AUTOMÁTICAS


La segunda envoltura de nuestro ser, el pranamayakosha, o cuerpo vital puede presentar bloqueos impidiendo que el prana fluya libremente por él. Se presentan entonces pensamientos afectados por nuestra personalidad, deseos, sentimientos y pasiones. La práctica de pranayama permite deshacer estos bloqueos y limpiar esta envoltura, conectando nuestros pensamientos con nuestro Ser verdadero.


Cuando nuestras respuestas son automáticas, no son controladas por nuestra cuarta envoltura, vijñanamayakosha, o cuerpo intelectual. Esta envoltura tiene que ver con los procesos intelectuales superiores y la capacidad de discernimiento. Sin embargo, sólo en un estado mental apaciguado podemos experimentar el flujo de inspiración de esta envoltura. Una mente atribulada en medio de una discusión no está iluminada por ella.


Podemos identificar fácilmente una agresión a nuestro ego por la corriente de sentimientos que se desencadenan. Puede ser una sensación en el estómago, el corazón o una elevación de temperatura de la cara. Sobrevienen también sentimientos de ira, odio y venganza. Es tu ego el que en estas circunstancias está preparado para la respuesta y lo hará a través del cuerpo vital, añadiendo un nuevo bloqueo. Si esto ocurre, debemos tomar distancia y observar la reacción física que se produce. Guarda tus palabras y no digas nada que no sea inspirado por tu cuerpo intelectual. Observa la corriente de sensaciones físicasy déjalas partir. Esto puede requerir que te separes físicamente de la fuente del problema. Cualquier cosa menos experimentar una respuesta automática. Cuando estés más calmado podrás contestar a través del discernimiento de vijñanamayakosha, en un estado mental desapegado.

viernes, 5 de febrero de 2010

DEJA FLUIR LA DANZA CÓSMICA


Cuando buscamos incesantemente la dimensión espiritual en todos los aspectos de nuestra vida, en todas las formas materiales que nos rodean; cuando estamos constantemente mirando hacia nuestro Ser interior y, por fin, reconocemos a la Divinidad en nosotros y en todo el mundo manifestado; en ese momento se disuelve la concepción dual de nuestro mundo y logramos la unidad con el Ser. Antes de eso, habremos de haber entregado nuestro ego y haber dejado partir lo que realmente no somos: todo lo que nos perturba, muta constantemente y aparta de nuestro Ser.


Nada ocurre por casualidad. No existe la buena o mala suerte. A cada uno de nosotros se nos entregan los elementos necesarios para evolucionar. Son las circunstancias de nuestra vida. Todo ello es manifestación de la Gracia. Cuando comprendamos que la Gracia Divina nos trae tanto las cosas placenteras como las amargas y que todo, en su conjunto, llega a nosotros como herramientas necesarias para nuestro proceso evolutivo, habremos ganado mucho en la comprensión de esta danza cósmica que es nuestra vida.


Ve la vida como un teatro en el que tú eres el actor. Cada nacimiento es una función en la que se te entrega un papel que interpretar. Nada de lo que sucede es realmente importante. Puede ser muy doloroso desde el punto de vista humano. Pero no es importante. Porque tú no eres ése que sufre, o el ser dominado por bajas pasiones o, por el contrario, agraciado por la opulencia material. Tú no eres tú ni tu circunstancia. Tú eres lo que queda cuando dejas partir el ego, tu sentimiento de separación del universo, de ser individual y distinto. Tú eres el Ser. Y el Ser es invariable y eterno y no se ve afectado por los avatares de la vida. Cuando por fin estás centrado en el Ser, nada te afecta.


La Divinidad lo dirige todo y, en esa comprensión en la que aceptamos que es el Ser Divino el que decide, actúa, vive y tiene esas experiencias de nuestra vida, cuando somos capaces de estar relativamente calmados y centrados en el Ser en medio de la vorágine de nuestra vida.


Cuando comprendes eso, simplemente dejas fluir la vida. Permites que ésta se desarrolle sin oponer resistencia. Una comprensión de los acontecimientos llega a tu consciencia y tus pasos y decisiones en la vida se caracterizan por la simplicidad, la obviedad, la naturalidad y la espontaneidad. Un conocimiento intuitivo llega a ti y la decisión se torna fácil en el momento adecuado, como si una voz interior dirigiera tu vida. Ante acontecimientos difíciles, simplemente mira hacia tu interior, pero ten el coraje de afrontar la situación tal como es y de estar dispuesto a presenciarla hasta el final. Si tu entrega al Ser es total, en el momento adecuado llegará la luz.