jueves, 6 de marzo de 2014

AL PRINCIPIO ERA EL VERBO

Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba al principio en Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él , y sin Él no se hizo nada  de cuanto ha sido hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
Vino éste a dar testimonio de la Luz, para testificar de ella, a fin de que todos creyesen por él.
No era él la Luz, sino que vino a dar testimonio de la Luz.
Aquella Luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A lo suyos vino, y los suyos no le recibieron.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
 Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.


Evangelio de Juan