El Yoga Nidra es una poderosa técnica mediante la cual exploramos los límites de la conciencia. A través de unas fases predeterminadas, se va encauzando la conciencia del practicante hacia un espacio de sueño profundo pero con la conciencia de vigilia. Los cuatro estados de la conciencia son los siguientes:
- Vigilia (despierto): jagrata.
- Dormido con sueños: svapna.
- Sueño profundo (sin sueños): sushupti.
- Conciencia pura: turiya.
Con Yoga Nidra, nos adentramos en este cuarto estado en el que nuestro cuerpo físico y nuestro subconsciente se hayan en sueño profundo pero mantenemos la conciencia de vigilia. En este estado, tanto el cuerpo físico como el subconsciente alcanzan su máximo descanso. La mente permanece en la frontera entre la vigilia y el sueño. Se trata de una frontera muy inestable al principio y permanecer en ella, muy complicado. Nuestra consciencia fluctuará entre ambos estados y unas veces se decantará por la conciencia de vigilia y otras, por el sueño profundo. Con la práctica, nuestra conciencia se estabilizará en el estado Nidra, de sueño consciente.
En este estado, los contenidos del subconsciente afloran y nos permite solucionar nuestros conflictos internos. El yogui es consciente de sus samskaras, sus tendencias habituales, permitiéndole rechazar las dañinas y potenciar las beneficiosas.
Aquellas cosas que deban ser cambiadas en nuestro subconsciente, podrán ser modificadas en este estado, así como la consecución de logros, metas, mejoría de la salud, etc. podrá ser activada gracias a la elaboración de sankalpas (resoluciones positivas) durante ciertas fases de la práctica.
¿Cuándo practicar?
Preferentemente a primera hora de la mañana, cuando la mente está más fresca y aún no ha recibido impresiones sensoriales. También puede hacerse antes de dormir, aunque el cansancio acumulado a lo largo del día puede hacer que alcancemos el sueño en el proceso.
¿Cómo practicarlo?
Adopta la postura tumbado sobre la espalda (Shavasana, o postura del cadáver). Sobre una colchoneta mullida coloca una manta doblada bajo la cabeza, un cojín o una pequeña almohada que no levante mucho. Realiza a continuación cada una de las siguientes ocho fases:
- Interiorización. Relaja totalmente tu cuerpo y deja que tu mente subconsciente vaya sacando todo su contenido. Adopta la conciencia de testigo y sigue cómo vienen y van tus pensamientos, sin intervenir. Esta fase debe de estar bien concluida antes de iniciar la siguiente, los vaivenes de la mente deben de haberse aplacado considerablemente.
- Sankalpa. Es una resolución corta y expresada en sentido positivo. Busca aquello que quieras cambiar en ti y formula una frase afirmativa. Por ejemplo, si estoy trabajando mi mejoría de la vista, un sankalpa podría ser: mi vista mejora notablemente. Si deseo cambiar las condiciones de mi actual trabajo: yo mejoro mis condiciones de trabajo, etc. Esta será una orden que se de directamente al subconsciente, siempre y cuando estemos suficientemente relajados, hallándose entonces el subconsciente en un estado muy receptivo.
- Rotación de la conciencia. Hacemos un repaso mental de todas y cada una de las partes del cuerpo, de manera circular, visualizando cada una de ellas: dedos del pie, pie, pantorrilla, rodilla, muslo, cadera,...En esta fase se crea un flujo energético entre el cuerpo y su representación en el cerebro, induciendo a un estado de gran relajación y de retiro de los sentidos, entrando en la fase de pratyahara.
- Conciencia de la respiración. Observamos la respiración sin modificarla. Somos conscientes de cómo entra el aire y se expulsa, rítmicamente. Contaremos las respiraciones en sentido inverso: 100, 99, 98, 97,...0. Esta fase nos adentrará aún más en la interiorización y en la desconexión de la experiencia sensible (pratyahara). Si culminamos esta fase sin dormirnos, habremos alcanzado el estado de Nidra (sueño consciente).
- Manifestación de opuestos. En esta etapa buscamos la relajación emocional y sentimental, evocando y vivenciando sensaciones y sentimientos opuestos, con una fuerte carga psicosomática. Al revivir recuerdos y sentimientos profundos, examinarlos con conciencia de testigo (con desapego) y dejarlos partir, podemos observar esas heridas emocionales que se hallan enquistadas y también nuestra respuesta ante ellas permaneciendo interiormente relajados, sin implicación emocional. Los opuestos que podemos experimentar pueden ser: frío-calor, peso-ligereza- amor-odio, compasión-ira, etc.
- Visualización creativa. Visualiza vívidamente aquellos contenidos del subconsciente que te atormentan o aquellas cuestiones de tu vida que quieras cambiar o resolver. Imagínate cambiando todo ello o logrando tus metas.
- Sankalpa. Vuelve a repetir tu sankalpa o resolución positiva. Repítelo varias veces. Tu subconsciente estará más receptivo que nunca.
- Exteriorización. Es la fase inversa a la interiorización. Nuestra mente se va haciendo más receptiva al estímulo externo y comenzamos a ser conscientes de nuestro cuerpo. Sentimos el peso de nuestro cuerpo físico sobre el suelo y somos conscientes de nuestra respiración. Hacemos pequeños movimientos para volver al estado de vigilia.
HARI OM

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