martes, 4 de noviembre de 2014

WORLD MAHA MRITYUNJAYA MANTRA JAPA YAJNA 2014

Japa Yajna es una ceremonia de sacrificio en la que está presente el fuego como elemento purificador y en la que los devotos cantan y oran invocando la presencia de la divinidad. Las ofrendas son echadas al fuego en señal de agradecimiento por la gracia concedida. Actualmente, Japa Yajna se conoce como aquella ceremonia en la que se invoca la unidad con Dios y con la humanidad. Bajo este signo, los devotos se reúnen para la recitación de mantras, ofrecimientos y oraciones para mitigar los males que afligen a la humanidad: guerras, hambrunas, violencia, pobreza, falta de libertad o desastres naturales. La práctica de Maha Mrityunjaya Mantra Japa Yajna es poderosísima, sobre todo si es practicada por gran cantidad de devotos


Hay iniciativas que buscan la participación multitudinaria en todo el mundo durante un período determinado, normalmente un día, en el cual los devotos, cada uno en su lugar de origen, recitan los mantras, oraciones o invocaciones propuestos para un fin concreto. El próximo sábado, 8 de noviembre se organiza una Japa Yajna a nivel mundial con el triple objetivo de pedir por la paz palestino-israelí, mitigar el padecimiento de los afectados por ébola y en favor de la paz mundial. No la convoca ninguna asociación o congregación de tipo religioso ni de ninguna tradición particular de yoga. Todos los yoguis de cualquier linaje están convocados, aunque se recomienda tener una práctica establecida en recitación de mantras, en general, y en el Maha Mrityunjaya mantra, en particular. Cada uno de nosotros puede participar, cambiando el tiempo de la meditación diaria por esta práctica. Se formará una cadena de poderosa vibración positiva. Es una cita que siempre espero en el calendario. Si te parece una iniciativa interesante, visita este link: http://mahamrityunjaya.altervista.org

jueves, 6 de marzo de 2014

AL PRINCIPIO ERA EL VERBO

Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios.
Él estaba al principio en Dios.
Todas las cosas fueron hechas por Él , y sin Él no se hizo nada  de cuanto ha sido hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
Vino éste a dar testimonio de la Luz, para testificar de ella, a fin de que todos creyesen por él.
No era él la Luz, sino que vino a dar testimonio de la Luz.
Aquella Luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A lo suyos vino, y los suyos no le recibieron.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
 Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.


Evangelio de Juan

martes, 25 de febrero de 2014

HIMNO DE LA CREACIÓN

Entonces no había existencia o inexistencia. No existía la región luminosa, ni el espacio que se encuentra más allá. ¿Qué había? ¿Dónde? ¿Bajo qué protección? ¿Qué sustancia estaba allí, —profunda e insondable?

No existía la muerte ni la inmortalidad. No había distinción entre la noche y el día. ESO respiraba sin aire, por sí mismo. No había otra cosa más allá.

En el principio había oscuridad oculta en la oscuridad. Todo era sustancia sin distinción. ESO, que estaba cubierto de vaciedad, surgió a través del calor generado por si mismo.

En el principio, el deseo, la primera semilla de la mente, surgió en ESO. Los sabios, investigando en su corazón con sabiduría, hallaron las ataduras de la existencia en la inexistencia.

Sus visiones abarcaron lo mas profundo. ¿Qué había debajo?, ¿qué había encima? Existía la causalidad; había poderes: fuerzas descendentes, impulsos creadores.

¿Quién conoce la verdad? ¿Quién puede pronunciarse sobre el origen del nacimiento, sobre el origen de la creación? Los Dioses son posteriores a la aparición de este mundo. ¿Quién, entonces, sabe de donde surgió?

¿De dónde surgió esta creación?, ¿se creó a si misma, o no? Quien la contempla desde el espacio más elevado, ciertamente lo sabe. O quizás no lo sepa.


Rig-Veda X.129.1-7